| La Fundadora |
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MADRE CÁNDIDA
Juana Josefa Cipitria y Barriola (Madre Cándida) nació en Andoain (Guipúzcoa) el día 31 de mayo de 1845. El 8 de diciembre de 1871, fundó en Salamanca (España) la Congregación de las Religiosas Hijas de Jesús "para la educación católica de los pueblos". Murió el 9 de agosto de 1912, después de una vida que había sido "toda para Dios". Retrocedemos hasta 1845 y nos situamos en Andoain, villa guipuzcoana, entre Tolosa y San Sebastián, a pocos kilómetros de Loyola. El 31 de mayo nace Juana Josefa Cipitria y Barriola en el entonces caserío de Berrospe. ![]() Caserío donde nace Juana Josefa En 1862 deja su querida tierra vasca, como otrora lo hiciera Iñigo López de Loyola a Arévalo. Para Juana Josefa, Burgos es su primera salida. Trabaja en el seno de la familia de Sabater. Y es acompañada en la experiencia de los Ejercicios Espirituales por los jesuitas PP Sureda y San Juan. La segunda salida: Valladolid; puede ser el año 1868. Y en la Iglesia del Rosarillo el encuentro decisivo con el jesuíta P.Miguel San José Herranz: la intuición carismática de responder a las necesidades de aquella turbulenta sociedad española, con la fundación de una Congregación que se llamaría HIJAS DE JESUS para la "Educación católica de los Pueblos" mediante "la enseñanza del Catecismo a los Párvulos de uno y otro sexo... y con la educación cristiana de las niñas, enseñándoles todas las artes y labores propias de la mujer cristiana" ![]() Símbolo de la Compañía “Hijas de Jesús”
Tercera salida: Salamanca: 8 de Diciembre de 1871.La intuición carismática de Valladolid se fragua ya en el compromiso y constitución de la Congregación HIJAS DE JESÚS, en la Eucaristía celebrada por el P.Herranz en la iglesia de la Clerecía. Con sólo 26 años Juana Josefa, desafiando toda lógica humana, se afana en la doble tarea que exige la misión: la redacción de las Constituciones del nuevo Instituto y la formación de las jóvenes que comparten con ella la misma intuición carismática. Ayuda necesaria y providencial del P.Herranz que le da el Sumario de las Constituciones ignacianas, escrito de su puño y letra. Sienten con alegría que:"Nuestra vocación es para discurrir y vivir en cualquier parte del mundo donde se espera mayor servicio de Dios y ayuda de las almas" "...que son para enseñar internas y externas, ricas y pobres, aquí y allí, donde la mayor gloria de Dios..." "usen el método más alegre todas las nuestras constantemente" Salamanca, Peñaranda, Arévalo, Tolosa, Segovia, Medina del Campo etc...hasta Brasil llegan las jóvenes HIJAS DE JESUS, en misión educativa, animadas por aquella mujer que sentía que "el mundo era pequeño para sus deseos" El 9 de agosto de 1912, moría en Salamanca, la M.Cándida. Con la experiencia y la alegría que expresa en la síntesis que fue su vida "cuarenta y un años de vida religiosa y no recuerdo ni un solo momento que no haya sido para mi Dios". Después de su muerte las HIJAS DE JESÚS, familiarmente llamadas JESUITINAS, recogen la antorcha de aquella hoguera que ardió, iluminó y dio calor a tantas generaciones. Pretenden seguir los caminos evangélicos de JESUS DE NAZARETH, como lo hizo M. CÁNDIDA Mª DE JESÚS, beatificada por el Papa Juan Pablo II el 12 de Mayo de 1996. Su beatificación congregó a gentes de todo el mundo: Japón, Filipinas, China, U.S.A.,Cuba, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, Bolivia, Italia y España... "aquí y allí"... donde las jesuitínas pretenden servir a la sociedad anunciándoles el sentido de la vida, la fe y compromiso por hacer una sociedad mas justa, más fraterna porque creemos que Dios es nuestro PADRE, ABBA, como lo sentía JESÚS DE NAZARETH. Años más tarde del primer viaje hacia Brasil de las Hijas de Jesús, concretamente en 1931, se abre otra ruta. Esta vez será hacia Oriente, China es la meta. Desde entonces las Hijas de Jesús han seguido buscando cómo y dónde realizar la llamada a evangelizar a través de la educación y, fruto de esta búsqueda, hoy realizan su misión en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, China, España, Filipinas, Italia, Japón, Mozambique, República Dominicana, Taiwán y Venezuela. Las necesidades educativas para formar a la “entera persona” han cambiado mucho desde los inicios de la Congregación. Por eso, las Hijas de Jesús, buscan cómo responder hoy a esas necesidades, están presentes en diferentes campos educativos: escuelas, guarderías, casas hogar, parroquias, centros de promoción de la mujer, escuelas universitarias, residencias para jóvenes, colegios mayores, casas de ejercicios, y colaboran con otras instituciones, eclesiales y civiles, que trabajan por conseguir condiciones más dignas para las personas, según los contextos y lugares en que se encuentran. La llamada a evangelizar, fundamento de la acción educativa, le exige estar abierta a las diferentes culturas y necesidades para ayudar, desde la labor educativa a que los niños, adolescentes y jóvenes lleguen a ser agentes transformadores de la sociedad. Compartir la misión con los educadores laicos supone un enriquecimiento de la acción educativa en cuanto que aportan experiencias humanas y cristianas propias de su condición, distintas y complementarias de las de la vida religiosa, y se mueven en situaciones más semejantes a las de aquellos a los que conjuntamente educamos. El educador laico, que voluntariamente participa en la acción educativa de las Hijas de Jesús, asume el compromiso de llevar adelante el proyecto educacional que nos define, reconociendo su naturaleza específica y colaborando sinceramente a la consecución de los resultados que se pretenden. Educar desde una comunidad educativa requiere disponernos a una abierta colaboración entre todos los miembros que la integramos, superando individualismos y posturas cerradas, autosuficientes o impositivas. El servicio apostólico de las Hijas de Jesús tiene siempre un objetivo global: “ayudar a la salvación y perfección de los prójimos, educándolos cristianamente”. Esto significa colaborar en el desarrollo de “la entera persona” desde una óptica cristiana, mediante un proceso de personalización en el que se hace síntesis de su doble dimensión, individual y social, y se favorece su crecimiento en todos los aspectos. En respuesta a la misión encomendada, prestamos nuestro servicio educativo desde la fe en Jesús y la adhesión a su mensaje. Por ello, aun respetando las creencias y la trayectoria singular de cada ser humano, anunciamos siempre una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo, presentando la fe como una opción personal, libre y consciente, vivida en comunidad y proyectada hacia la sociedad mediante el testimonio y el compromiso. Conforme a la intuición educativa de la Madre Cándida, aspiramos a cooperar en el proceso de crecimiento y maduración de hombres y mujeres que puedan llegar a ser miembros útiles en la sociedad, en la Iglesia y en la familia. Personas capaces de servir y amar a todos, especialmente a los más necesitados desde una opción clara por Jesús, el hombre para los demás, para el servicio, para los pobres. La atención prestada por las Hijas de Jesús desde los comienzos a la educación integral de la persona revela una concepción educativa que va más allá del puro cultivo intelectual. Algunas perspectivas, consecuencia clara de este modo de concebir la educación, son: Educar para la fraternidad, la justicia, la paz y el diálogo fe-cultura. La educación integral cristiana se lleva a cabo con un estilo propio, el que la Madre Cándida dio a los colegios y escuelas fundados por ella. • Un clima impregnado de valores cristianos y favorable al desarrollo del proceso educativo. La Congregación de las Hijas de Jesús (jesuitinas), de clara inspiración ignaciana, tiene como misión “la educación católica de los pueblos”. Notas características de su carisma son la postura básica de filiación, vivida al modo de Jesús, la adhesión al querer del Padre y la búsqueda de su gloria: “buscar siempre y en todo la gloria de Dios y el bien de los prójimos”. De ahí se sigue una disponibilidad para la misión, que quiere afirmar ante la Iglesia con un cuarto voto, una apertura sin condiciones “para discurrir y vivir en cualquier parte del mundo” donde sea preciso anunciar la “Buena Noticia”. |



La Fundadora 


En estas líneas pretendemos dejar constancia a un acercamiento hagiográfico de la fundadora de la congregación "Hijas de Jesús".
